Ley de portabilidad financiera: de qué trata y cuáles son sus beneficios

Esta ley facilitaría el cambio de una institución financiera a otra, por parte, tanto de personas, como micro y pequeñas empresas.

Muy similar a la portabilidad numérica, es la portabilidad financiera, que permitiría cambiarse de una institución financiera a otra, de manera más expedita y rápida.

¿De qué trata?

Se trata de una ley que busca facilitar, a aquellas personas que tengan cuenta de ahorro, chequera electrónica, cuenta vista, entre otros, solicitar un cambio de institución financiera. Gracias a lo que, se reduciría el tiempo y los costos del proceso.

Para acceder al cambio, la persona que desee hacerlo deberá solicitar, de forma gratuita, un certificado de liquidación, documento que contiene un listado de todos los productos, la tasa, las comisiones aplicables y el valor del prepago de su crédito.

Dicho documento se puede adquirir con el proveedor financiero, para luego ser enviado a los posibles nuevos proveedores para que realicen la oferta; o dirigirse directamente con el proveedor financiero a donde desea portarse, notificándole que desea cambiarse y quién es su actual acreedor. Tras la solicitud, el proceso queda en manos de las entidades respectivas.

¿Cuáles son sus beneficios?

  • Facilitar el refinanciamiento de los créditos, proceso que consta de calcular de nuevo la deuda, con el fin de encontrar el modo de reducir la cuota.
  • Disminución del costo y tiempo de los trámites asociados a refinanciamiento.
  • Disminución de costos de financiamiento para micro y pequeñas empresas.
  • Aumento de la tasa de refinanciamiento.

La ley comenzaría a operar desde el 8 de septiembre de este año.

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